| ¿Se pierde la Autoridad Paterna? |
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Cuando los padres escuchan aquello de compartir con sus hijos, al estilo y edad de ellos, su mundo, como dos amigos, muy alarmados comentan acerca de la posibilidad de perder autoridad ante ellos. En realidad no se pierde autoridad sino, es más, ésta se refuerza y se la percibe no como imposición o “verticalidad”, sino más bien como apoyo emocional que da confianza.
En el compartir, la autoridad paterna se ve reforzada de manera emocional no de forma racional. Es decir, el niño entiende y acepta la autoridad naturalmente no como imposición y por ende no la rechaza y sí mas bien la acepta de buena gana. La demasiada racionalidad en la comunicación familiar con discursos cargados de lógica y argumentos, no alimenta la sensación de seguridad personal, más bien atemoriza, por lo tanto, la autoridad paterna ejercida de manera vertical, muy racional, es rechazada y el niño cumple u obedece solamente por temor. En cambio una autoridad interiorizada de manera emocional, es aceptada más naturalmente y el niño hace las cosas sin ningún tipo de resistencia o reparo. Esta actitud refuerza su seguridad emocional ya que no se siente “agredido” en su autoestima ni en su autoconcepto. |